lunes, 17 de enero de 2011

CERRADO POR EXÁMENES

Ruego, queridos lectores, disculpen este vacío de actualizaciones durante los últimos días.
Estoy de exámenes, como cualquier otro universitario y mi tiempo libre ha quedado tan sumamente reducido que me es casi imposible pasarme por aquí para publicar algo decente.
Les recompensaré (o lo intentaré al menos).

viernes, 14 de enero de 2011

Dóna Sang

¿Hace falta decir algo más? Dona sangre, que es algo rojo. Y eso siempre le alegra el día a alguien. Además, ¡te dan un bocata a cambio!

jueves, 13 de enero de 2011

We were savage

Puede que esta canción no hable de nada rojo, pero es roja, porque es desgarradora. Y si no lo creéis escuchadla con atención:




We were born in the desert
We were reared in a cave
We conquered in the sun
but we lived in the shade
Yeah baby, we were
savage
we existed to
kill.
Our history is damaged
at least it was a thrill

But now we can see!
Now that our vision is strong
we don't need to admit we were
wrong
Now we can see
but the images don't stick
Our
enemies lay dead on the ground
and still we kick

Now we can see
The
warnings and the signs
Reading between the lines
like writing on the
wall

martes, 11 de enero de 2011

Tú amaneces en rojo

Tu cuerpo es rojo,
esta noche,
como la espesura de un hilo de agua,
desde tus párpados a mi ombligo.
Tus ojos, rojos,
esta noche,
como el latir de un sentimiento transigente
en el vacío eterno de una sonrisa.
Tus manos, rojas,
esta noche,
como el pálpito de la almohada virgen
en el primer sueño.
Tus besos son rojos,
por la mañana,
como el susurro de un árbol
en mitad del fundido calor, rojo.
Tú, amaneces en rojo
y rojo se torna el mundo.
Rojo si estás.

lunes, 10 de enero de 2011

La sesión nocturna siempre es roja


Os presento a Silvia. Y cómo no, en los tiempos que corren —qué drástico suena, ¿no?— os la presento en un ambiente de estudio. Hace dos días publiqué un vídeo de la biblioteca de Humanidades (Universitat de València). Hoy seguimos con esa dinámica.
Mucha gente elige la noche para estudiar. Tiene sus ventajas: más tranquilidad, más concentración, y por supuesto, te lo pasas mejor. Alguien me dijo una vez: "nunca ocurre nada bueno después de la madrugada", y es que la gente se transforma. Y sino que le pregunten a esta chica, que tiene algo de Cenicienta. Cuando pasan de las doce es como si hubiese tomado toda la droga del mundo, pero sin haberlo hecho. Su cabeza empieza a deducir consecuencias lógicas, que puede que para ella sean lógicas, pero para el resto significan algo de locura y sinsentido. No digo que esté loca, sólo que se vuelve un poco loca —en el buen sentido de la palabra—.
En fin, como veis, en todo ambiente de estudio nocturno es necesario un Red Bull —o sucedáneo— o miles de cafés de 0,45€, de esos que no sabes si son café, pero que en la máquina de la entrada de la biblioteca te aseguran que sí. También es necesario tener una botella de agua —no queremos deshidratarnos— y todos los apuntes desparramados por la mesa, que aunque parezca que todo está desordenado, no podría existir orden más exacto.

Y para terminar, os recomiendo el blog que Silvia comparte con otras tres compañeras de clase. Una especie de agenda cultural y rincón de actualidad de la ciudad de Valencia: Vive la ciudad. Pásate, seguro que encuentras algo de tu gusto.

¡Suerte a todos en los exámenes, que empiezan hoy!

domingo, 9 de enero de 2011

Waiting for the end





Miriam me enseñó hace mucho tiempo su prenda roja. Hoy os la enseño yo a todos, de su parte.
Es esta canción de Linkin Park que durante días y días y semanas la dejó en un estado de emoción continuo. Creo que cuando hablaba con ella sólo hablaba de esa canción, y por supuesto de ese videoclip, que tanto le fascina.
A ver qué os parece a vosotros.

sábado, 8 de enero de 2011

La biblioteca, esa prenda roja


Hoy, aunque no sé muy bien si es 7 u 8 de enero, os traigo el primer vídeo de elaboración propia desde hace mucho tiempo. Grabado esta misma noche en la biblioteca de Humanidades de la Universidad de Valencia, mientras muchos estudiantes estudiaban para sus exámenes, que empiezan ya el próximo lunes.
¿El ambiente? De todo tipo. Hay estrés y hay buen humor. Hay quien se trae su botella de cerveza y quien sólo sueña con orgías de apuntes. Vamos, todo un espectro de emociones que converge en esta época de post-Navidad.
Es una pena que no se me oiga bien, pero ya sabéis que en la biblioteca se requiere silencio —sí, parece ser que es uno de los requisitos para poder concentrarse—.
Desde aquí doy ánimos a todos los que estén ahogados con tantos apuntes y de paso os doy un lugar donde desahogarse. Y a los que os tomáis el estudio como una fiesta —la biblioteca es un gran lugar de fiesta, ya lo he dicho—, gracias, porque lo hacéis todo más fácil.
Un saludo a todos, y ¡suerte!